domingo, 29 de noviembre de 2009

Una diferencia y un cambio.

Hace algunos días un compañero expuso un proyecto que estaba haciendo sobre la fotografía post-mortem a finales del siglo XIX, principios del siglo XX en México. Todo iba bien hasta que nos enseño algunas fotografías que había encontrado de algunos niños o señores muertos sentados en un retrato familiar. Fue ahí cuando me puse a pensar en las diferencias con el pasado.

Solo pensar que mis bisabuelos o tatarabuelos podían concebir la idea de tomarle una foto a un ser querido difunto, me pone los pelos de punta, pero por otro lado me hace ser conciente de que vivimos en realidades diferentes, y una parte de mi quiere respetarlo, pero a otra le parece inconcebible.

Es justo esto lo que les quiero compartir, por que creo que todos nos vamos a topar en algún momento con un simil de esto en nuestras investigaciones, o bien en nuestro trabajo como historiadores, y si creo que sea un reto el dejar a tras nuestras concepciones para poder buscar el por que de las otras, y poder acercarnos a este limite que nos separa.

De igual manera creo que este “sentimiento” se diferencia también puede hacer posible un trabajo histórico, pero debemos de estar concientes de lo que nos separa y saber que realmente nunca vamos a “comprender” al otro, y tomar en cuenta que nunca nos vamos a poder familiarizar con ello, ya que al hacerlo lo estaríamos haciendo mal, es decir podemos pensar que lo entendemos cuando en realidad estamos lejos de eso.

Los invito a reflexionar sobre esto, ya que muchas veces se dice sobre la historia que es como ponerse en los zapatos de otro, cuando en realidad cuando nos vamos a realmente sentir griegos, yo en lo personal lo creo absurdo e imposible, pero hay tantos otros que están convencidos de que por leer, estudiar o investigar sobre algo se ven inmersos en lo mismo, o bien que los entienden a la perfección y que saben lo que pensaba, por decir, María Antonieta.

Creo que nuestro trabajo como historiadores es enseñar más que la “historia” que conocíamos en primaria, ya que si esta fuera un poco más rica, en cuanto a lo que llamamos “teoría” la gente pensaría de otra forma.


Mari Autrey

No hay comentarios:

Publicar un comentario