A continuación presentaré una pequeña reflexión sobre la importancia de las novelas históricas ante la Historia a partir del texto de Gallo Fernández Covadonga y Carlos Mendiola "De veras o de novela" en donde ambos autores marcan las distinciones entre la novela histórica e historiografía.
Me parece importante mencionar que en los últimos años, las personas se han dedicado a leer novelas históricas depositando su confianza en estas para saber datos curiosos sobre la Historia, y peor aun, muchas personas creen que al leer éstas saben lo que en “realidad” ha sucedido. En primer lugar, la novela histórica no pretende verosimilitud sino una creación ficticia a partir de algún suceso histórico o una época con el simple objetivo estilístico y de aportar conocimiento literario, no por esto significa que no haya una verosimilitud en el texto; sin embargo ésta reside en lo ficticio, simplemente hace creíble el relato.
Cómo historiadores actuales ¿Cuál es la relevancia que le podemos otorgar a ese "montón" de relatos ficticios? a pesar de todo lo que he dicho anteriormente, la novela histórica me parece que si tiene una utilidad historiográfica. La novela histórica se concentra en lo que es relevante para la sociedad, y es así cómo los historiadores podemos encontrar lo trascendente para un contexto ya que intenta reflejar la vida cotidiana, en su texto, a partir de su propia vida cotidiana.
Ahora bien, por otra parte la novela histórica nos puede resultar cómo ayuda para entender la importancia de la narrativa en la Historia y la importancia de cómo es que los historiadores hacemos y acomodamos un relato para que sea comprensible. Es de suma importancia que el historiador aprenda a narrar para así crear una comprensión de lo que se está tratando.
Finalmente puedo decir que la importancia de la novela histórica dentro de la historiografía es casi nula en cuanto a conocimiento y fuente, pero, la novela histórica puede brindarnos un ejemplo de narración que los historiadores podemos utilizar sin dejar atrás nuestra argumentación.
Bibliografía: GALLO FERNÁNDEZ Covadonga Y MENDIOLA Carlos. “ De veras o de novela. Un ensayo en la distinción novela histórica e historiografía” ,en Historia y Grafía, México, UIA, núm. 15, 2000, pp. 97- 117
Mariana Hernández Blanca
Me parece muy interesante la reflexión que hace Mariana, ya que, ahora que la disciplina historiográfica/histórica ha buscado el regreso a la forma narrativa, es preciso saber cómo exponer las interpretaciones hechas por el historiador de una manera narrativa, con una trama que sea comprensible.
ResponderEliminarTambién me parece que la novela histórica nos permite a los historiadores ver cómo sería posible transmitir el conocimiento histórico a aquellos fuera del círculo de historiadores.
Yo creo que la novela histórica si tiene un valor importante dentro de la historiografía, puesto que a pesar de que sea un relato sin pretensiones de verdad, la novela histórica permite explorar y explotar campos que el historiador por su propio oficio de remitirse a las fuentes y por tanto a un aparato crítico como fundamento de verdad, no puede ahondar en los campos de la fantasía por decirlo de algún modo. No obstante, yo sí creo que como historiadores estudiar la novela histórica puede ser un trabajo muy interesante. Ya que por ejemplo, en la clase de literatura realice una investigación sobre novela histórica de Antonio Rubial El caballero de los milagros, intentando buscar las fuentes de dónde creo todo el discurso en torno al papel de la mujer, y a pesar de ser una novela histórica, pude encontrar fundamentos y similitudes en descripciones de la mujer tanto en libros de historia como en la novela de Rubial, lo que me hace pensar que la novela histórica puede ser una fuente rica si se tiene la aproximación correcta como historiador.
ResponderEliminarPilar de la Llata
Mariana, inicia señalando el dilema de la verosimilitud de la novela histórica. No obstante pareciera que se contradice pues comienza señalando que ésta pretende verosimilitud, después señala que la novela histórica sólo aporta conocimiento literario, y no por ello, no deja de haber verosimilitud en el texto. En fin, ¿no es característica peculiar de la novela literaria histórica la verosimilitud, entendiéndose ésta como apariencia de verdad? En cuanto al historiador, que trabaja con la reconstrucción del pasado, como bien menciona Mariana se puede apoyar en el modelo narrativo de novela histórica, para su discurso. Por el simple hecho de reconstruir algo que no tiene un acceso tan factible como el pasado ¿no recaemos los historiadores en la verosimilitud? ¿Los libros de historia a pesar de su buen señalamiento de sus fuentes no están cargados de apariencia de verdad?
ResponderEliminarLemuel Reyes Santos
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ResponderEliminarInteresante la aproximación al conflicto de la novela histórica y la historia, sin embargo, yo discrepo de todas las opiniones vertidas, pues to que la manera en que yo entiendo la novela y la historia, causan un conflicto de veracidad en nuestra disciplina. Debido a que si bien se emplea el lenguaje para dar cuenta de nuestra problematización, no es con el mismo fin que el literario. Me parece que la literatura utiliza el lenguaje de manera estética, esto es, la construcción de la narrativa responde a una cuestión de gusto estilistico y rétorico,por tanto, busca endulsar a los ojos y encantar al lector. Lo cual me parece que la historia y su pretención cientifica entra en conflicto con esta forma de narrativa. No se trata de abandonar e ignorar las figuras lingüisticas, sino que debemos tener cuidado en el manejo de estas, pues podriamos dehar de lado la pretención cientifica de la disciplina y encaminarla hacia una literatura referenciada y llena de ricursos comunicativos.
ResponderEliminaratte. Horacio Acosta.
animo!
En lo personal yo veo un gran futuro en las novelas históricas como un medio de difusión de la historia, y no considero que sean un mal para los lectores, el lector no tiene la culpa de creer o bien asumir que su lectura es completamente fiable, ya que la mayor parte de los lectores no acuden a estos textos como parte de una investigación, es decir no los consultan como una fuente principal. Aun así muchas veces se citan después de ser leídos pensando, que, al ser novelas históricas su contenido va a ser o bien fue fiable.
ResponderEliminarPienso que esto es un gran problema, pero aun así se resuelve con facilidad, ya que muchos, si no es que la mayoría, de estas novelas históricas exponen su finalidad, es decir, los autores hacen una diferencia escrita de los hechos, sucesos y personajes reales, o bien ficticios, que se utilizaron para enriquecer la trama. Ejemplo de esto tenemos las novelas de Dan Brown entre muchos otros.
Mari Autrey