sábado, 26 de septiembre de 2009

Reflexión en torno a la oralidad y texto de historia

La oralidad es anterior a la escritura, la cual es un fijador posterior del habla. En el intercambio de palabras propio del habla no sólo los hablantes están presentes, también están la situación, el ambiente y el medio circunstancial del discurso. La referencia a la realidad puede ser mostrada alrededor de los hablantes, en el habla viva el sentido de lo real de lo que se dice se desplaza hacia la referencia real.

Cuando el texto escrito sustituye al habla no sucede lo mismo, la referencia con la realidad no es directa, está mediada por la escritura. Con un texto de historia la referencia directa a la realidad no existe, está interrumpida por la escritura. De la misma forma, es posible decir, que la verdad que presenta un texto de historia está mediada por la escritura. Los textos escritos sustituyen a la realidad circunstancial mostrada por el habla viva.

La idea de verdad histórica que propone un texto de historia está representada por la escritura, la cual, nos remite necesariamente a la lectura ¿Qué tipo de referencia presentan los textos escritos? La tarea de la lectura en el historiador lleva implícita la interpretación, consiste precisamente en buscar su referencia. Pues un texto de historia, está fuera de su mundo de expresión oral vivida, de su referencia de verdad y realidad original, pues es elaborado posterior a ésta.

El texto de historia sustituye a la realidad pasada del habla viva, no representa el mundo vivo al que alude, sino un cuasimundo de los textos o literatura. No obstante, la verdad en una civilización de la escritura puede tomarse tan completa y tan seria, pero no hay que olvidar la reflexión previa a la verdad oral-viva. Por la producción de un texto escrito de historia podemos hablar en el presente del mundo antiguo romano o griego. Sin embargo, presignificados por la escritura, ¿Crees que los textos históricos puedan tener algo de imaginario literario? ¿No crees que la inestabilidad de lo real es evidente en los textos de historia? ¿Se podrían decir que los textos de historia tienen apariencia de verdad, esto es, verosimilitud?
Lemuel Reyes Santos

4 comentarios:

  1. Me pareció una bonita reflexión, aun así no comparto el punto de vista, tú sostienes que “Con un texto de historia la referencia directa a la realidad no existe, está interrumpida por la escritura.” Pienso que es incorrecto, dado que cuando se habla de historia (oralmente) tampoco se tiene una referencia directa a la realidad, ya que como bien es discutido, el pasado es algo que se ha perdido, por otra parte cuando dices “El texto de historia sustituye a la realidad pasada del habla viva” ¿te refieres (con habla viva) a la oralidad del acontecimiento en el momento preciso en que se dio, o a la oralidad del recuento de este acontecimiento? En caso que sea la primera te pregunto ¿es posible pensarlo in situ como histórico? Y si es con referente al segundo ¿Qué no cualquier recuento ya se aleja de la realidad misma? Con esto quisiera exponer que no solamente con la escritura nos alejamos de la “realidad”, y no solo a ellos se les puede insertar “algo de imaginario literario” (como lo pusiste) o bien ficticio.
    Pienso que de esta reflexión debería de estar más enfocada hacia el hecho de la escritura de la historia, y de los retos que tenemos como historiadores al hacerlo, haciéndonos concientes de que la escritura es un acto solitario, en cuanto a la ausencia de un dialogo con el lector.

    Mari Autrey

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  2. Primero que nada quisiera decir que el comentario de Lemuel es un poco disperso y trata de abarcar muchos temas como la relaidad, la escritura, la oralidad y la verdad; en muy poco espacio.
    Por otro lado pienso que también sería relevante espeíficar a partir de que texto, clase, documentos, artículo, etc. se guió ya que nosotros como historiadores/investigadores parte fundamental de nuestro oficio es el aparato crítico para poder sustentarnos.
    En cuanto al contenido de la reflexión, cómo dije en un principio, tiene demasiados tópicos que tocar y ninguno es esclarecido por Lemuel y por último concluye con una reflección en cuanto a lo ficcional que a mí forma de ver no estaba relacionado, en la manera en que se expuso, con todo lo mencionado en un principio.
    Yo creo que lo relevante en cuanto al comentario es tratar de comprender las distintas maneras de pensar las realidades que existen y existieron para así poder crear un texto histórico.
    También me surge una pregunta ¿Qué el hecho de escribir tiene que ver directamente con la ficción? O más simplemente se tendría que ubicar en que paradigma nos encontramos y cuáles son los criterios de verdad en los que nuestra sociedad se encuentra.

    Jaqueline Gesund Kattán

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  3. Primero que nada me gustó mucho la refexión que hizó Lemuel ya que los historiadores trabajamos con textos, los cuales se conciben de diferente manera que la oralidad ya que ésta implica diálogo y por lo tanto una relación más directa con la "realidad". Por otro lado la escritura no implica una relación dialógica por que nos es un discurso hecho a partir de preguntas y respuestas, no hay posibilidad de comunicación por lo que la única relación que se tiene es cuando yo me vuelvo lector. Así entonces reconzco la distancia que hay con ese texto y trato de comprenderlo estando consciente de la diferencia de horizontes y que mis prejuicios me hacen leer de cierta manera por lo que no habra una "verdad" única sino posibles interpretaciones. Por eso cuando leemos un texto que habíamos leido en la infancia,cambia totalmente nuestra idea que teníamos de él ya que nuestra experiencia y conocimiento van cambiando asi como nuestra forma de ver el mundo.
    El que cambia es el lector y no el texto.

    María José Velasco

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  4. Aunque me pareció muy interesante la reflexión de Lemuel, pienso que la historia no sólo está medida por la escritura, sino también por la oralidad. Esto lo digo porque, si bien la historia se refiere al pasado, éste es inexistente, sólo existe en cuanto a que nos referimos a él a través del habla o de la escritura. No creo que sea posible referirse al pasado in situ porque su presencia no se puede referenciar sino a través de su propia ausencia desde el presente.

    Sofia Rivero-Borrell S.

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